Podríamos decir que correr es un deporte bastante simple, es como caminar pero más rápido. De hecho, es una actividad que aprendemos desde pequeños, primero a caminar y, en cuanto caminamos más rápido nos damos cuenta de que estamos corriendo. Además, no necesitas mucho equipo para correr ni un lugar específico, simplemente un par de tenis y te sales a correr. Y quizá por eso, porque es algo que todos podemos hacer, muchas personas empiezan a crear “mitos” sobre la carrera. ¿Pero cómo saber qué es verdad y qué es solo un mito? Veamos aquí los 10 mitos más comunes sobre correr.
Es muy común escuchar: “Si corres te vas a lastimar las rodillas”, es como decir: “si caminas te puedes caer”, sí, existe la posibilidad pero no quiere decir que por correr te vas a lastimar las rodillas. De hecho el dolor de rodilla asociado con la carrera es causado con mucha frecuencia por una debilidad y desequilibrio en los músculos más que por la carrera en sí. Hay personas que dicen estar lastimadas de las rodillas y por eso no quieren correr. Habría que ver cada caso. Si uno fortalece bien los músculos y tendones, que son los que sujetan tus huesos, serás menos propenso a cualquier tipo de lesión.
Los corredores pueden caminar o correr sin problemas, incluso en una competencia. De hecho, Jeff Galloway, quien formó parte del equipo de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Munich 1972, en la prueba de los 10,000 metros, y quien sigue siendo un corredor activo, ha creado toda una metodología en donde incorpora segmentos de caminar dentro del entrenamiento de carrera, lo cual reduce el riesgo de incidencia para una lesión y ayuda a mantenerse activo por muchos años más (Galloway tiene 77 años de edad y sigue corriendo. Es autor de varios libros y métodos de carrera y dirige un equipo de atletas master).
Nada más falso que esto, si corres eres corredor y ya está. No necesitas correr a cierto paso ni ninguna distancia en específico para considerarte corredor. La distancia y el paso no definen quien es o no un corredor.
Falso nuevamente. Como dijimos al principio, cualquiera que empieza a caminar más rápido empezará a correr. Y como el punto anterior, si corres eres corredor. Además, los corredores vienen en todo tipo de tamaños, medidas, colores y sabores. Solo mira a tu alrededor cuando vas corriendo y verás cuántas personas tan diferentes entre sí corren contigo. (Observa la foto de abajo y ve cuántas personas diferentes).
Si corres eres corredor. Y si corres, generalmente quieres mejorar tu paso, tu resistencia y sentirte mejor en general. Una gran parte de los corredores buscan un entrenador y forman parte de algún equipo en donde entrenan para mejorar. Y una manera de evaluar o medir que tanto has avanzando para ti y en comparación con los demás es en las competencias. Además, competir siempre te hará sentir una emoción muy especial. Estás ahí, con miles de corredores, todos diferentes y únicos, todos buscando el mismo objetivo (terminar la carrera), pero para todos la competencia será diferente y especial. Habrá quienes logren mejorar su marca, otros que simplemente con terminar por primera vez esa distancia estarán muy felices, en fin, todos la pasan muy bien. Si nunca has competido te lo recomiendo, es emocionante y te hace sentir muy satisfecho y contento contigo mismo. Es un gran motivador no solo para seguir corriendo sino para tu vida en general. Y, de la misma manera, si no compites, simplemente correr en sí te hace sentir muy bien.
Por el contrario, está demostrado que el entrenamiento de fuerza es clave para mejorar tu rendimiento y prevenir lesiones. Los ejercicios en gimnasio con pesas o con tu propio peso no solo aumentarán la fuerza de tus músculos sino que los ayudará a mantener el equilibrio y sostendrán con más fuerza tus articulaciones, previniendo así lesiones.
Falso otra vez, el entrenamiento constante de carrera hace que el cuerpo del corredor se vaya fortaleciendo y, dependiendo del tipo de carrera que haces los músculos se fortalecerán de diferente manera. Por ejemplo, los corredores de pista o velocidad, necesitan de mucha potencia para poder arrancar super rápido y continuar a un paso muy rápido en distancias cortas, es por eso que su cuerpo necesita de mucha potencia y fuerza (músculos más grandes). En cambio, los corredores de medio fondo (800, 1500 y 3000m) y de fondo (más de 3,000 metros), necesitan ser fuertes pero tener más resistencia, por lo que sus cuerpos son más ligeros en cuanto a peso, pero con una musculatura fuerte. Por lo que la idea de que el tronco superior no tiene que ser fuerte es solo una idea “equivocada”. Un tronco superior fuerte ayudará a mantener una buena postura al correr y un correcto balanceo de brazos.
Si tienes que tomar algunos días de descanso sin correr ya sea por alguna enfermedad, lesión o cualquier otro motivo, empieza uno a preocuparse pensando que se pueda perder la condición física adquirida. Despreocúpate, diversos estudios han demostrado que sí hay una ligera disminución en el VO2 Máximo pero después de los 10 días de inactividad física, esto en atletas que siguen un entrenamiento constante. Por lo que, si necesitas tomarte un día de descanso, o un par de días, ya sea porque estás muy cansado por el mismo entrenamiento o por el exceso de trabajo en la oficina, es más sano que te tomes el tiempo necesario para que tu cuerpo se recupere y puedas regresar a entrenar con fuerza, a que sigas presionando tu cuerpo sin darle descanso.
Todos hemos escuchado eso de que hay que comer suficientes carbohidratos antes de una carrera o una distancia larga, pero solo porque estés entrenando para un maratón o incluso si vas a correr 5 km, eso no quiere decir que puedas comer “todo lo que se te ocurra”. Debes asegúrate de tener una buena alimentación, con todos los nutrientes necesarios para mantenerte fuerte en tu deporte, pero eso no es lo mismo que “comer lo que sea”.
Por Christine Yu para: running.pocketoutdoormedia.com
Traducción y edición por Claudia Plasencia para: www.asdeporte.com